Ayer vino a visitarnos al estudio María con su nuevo perrito Simba, un pomeranian precioso de poquitos meses. Antes de ponernos con las fotos estuvimos en casa con mis niños, que disfrutaron un montón jugando con Simba, aunque el pobrecito acabó agotado. Así que bajamos al estudio y la sesión fue de maravilla. Simba estaba tranquilo y pudimos hacer fotos en fondo blanco y después en fondo negro, ideal para contrastar con el tono de su pelaje. Os dejo unas muestras